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miércoles, 24 de agosto de 2011


EDUCAR EN UNA CULTURA DEL ESPECTÁCULO


Es, pues, desde el espectáculo como se puede comprender la cultura popular contemporánea, una cultura que ha ido comiéndole más terreno a la cultura oficial. Y sólo desde esta comprensión podrá plantearse la cuestión de cómo ser comunicativamente eficaz en los procesos de enseñaza-aprendizaje.

El primer deber que se le impone hoy a un educador o a un profesional de la comunicación cultural es hacer un análisis lúdico de los rasgos que definen esta cultura popular emergente, de las modificaciones que comporta la espectacularización de la cultura. Sólo a partir de esta toma de consciencia está el navegante en condiciones de llevar la nave a buen puesto, el puerto deseado.

No son pocos los teóricos de la enseñanza, e incluso los profesionales del medio, que durante las últimas décadas han venido denunciando que la educación no haya evolucionado al mismo ritmo que la sociedad y, en consecuencia. Han venido planteando la exigencia de que la escuela se adecue de manera más radical a los cambios sustanciales que se han producido en la sociedad.

La imagen se rige primordialmente por el pensamiento global, sintético, mientras que la letra impresa se rige por el pensamiento analítico secuencial. La imagen desarrolla principalmente el pensamiento intuitivo.

Leer comporta la capacidad de ir más allá del significante. Ver imágenes comporta dejarse penetrar por los significantes. Podría decirse que leer comporta una actitud mental activa, de penetración, para dar sentido a unos signos que, en cuanto abstractos, están alejados de la realidad a la que se refieren. Ver imágenes, en cambio, exige una actitud mental perceptiva, de apertura, de contemplación y reconocimiento.


Teniendo en cuenta que en las sociedades desarrolladas la vida cotidiana lleva a ejercitarse mucho más en la audición musical y en la contemplación de imágenes que en l calculo numérico o en la lectura, habrá que hablar de una cultura que favorece actitudes mentales de apertura, de dispersión y de simultaneidad.

Algunos comunicadores culturales y algunos profesionales de la enseñanza han creído descubrir en el lenguaje audiovisual grandes posibilidades educativas y culturales por cuenta es una forma de expresión en la que las potencialidades conceptuales del lenguaje verbal pueden enriquecerse aparentemente con el valor espectacular que aportan las imágenes, la música y los efectos sonoros.

Los educadores deben ser capaces de adaptarse de alguna forma a esta cultura del espectáculo donde el joven se ve más familiarizado con las tendencias de la cultura popular que la estándar.

Para que el profesor sea capaz de adaptarse a esta cultura del espectáculo debe saber que tendencias se está majando actualmente para poder moldearlas hacia el objetivo que esté persiguiendo, pues así el estudiante se sentirá más identificado con su proceso y no se aburrirá tanto.

Para esta adaptación a la cultura popular no solo el profesor y el estudiante deben ser los implicados en el proceso, sino que también los demás pertenecientes al sistema educativo, desde el gobierno hasta la institución en general.












Dibujo de la película la lengua de las mariposas



Video inspirado en la película cinema paraiso



APRENDÍ A LEER?

La lectura es a veces una estratagema para eludir pensar.

Arthur helps




Escribir a cerca de uno mismo en ocasiones representa una tarea difícil, tal vez, porque empezamos a pensar y a darnos cuenta de lo poco que en realidad nos conocemos o porque empezamos a reconocer cómo somos o simplemente porque no hayamos la manera de expresar lo que queremos decir. Entonces revivimos cosas por ejemplo, yo me acuerdo de la voz de mi abuelita cantándome Angelitos negros y lo triste que me resultaba esa canción, de las flores que ella tenía, de mi papá llegando de Sabana de torres, donde era profesor; de mi tía Sonia y sus fantásticas historias sobre dinosaurios, extraterrestres, cien años de soledad, entre muchas otras; de mi tío Darío y su juventud; de mi hermano con quien jugaba todo el día y de mi mamá una persona primordial en este proceso


No eran muchos los lujos que teníamos, mi papá todavía estudiaba para subir de escalafón y mi mamá había renunciado a su trabajo como profesora para cuidar de mi hermano y de mí. Si no hubiera sido por la ayuda de mis abuelos y tíos paternos las cosas hubieran sido muy difíciles. En fin, mi mamá siempre estaba en la casa y aunque no era muy consentidora hacía, en medio de una situación complicada,  que no la pasáramos mal y compartíamos mucho juntas.



Recuerdo fue que ella, mi mamá, la que justamente me enseño a multiplicar, por medio de colores y a leer; compró una cartilla, la de Nacho lee, y siguiendo lo que allí aconsejaba me decía la “la M con la A… Ma” y así empecé a conocer las palabras y a los cinco años ya podía recitarlas, aunque la televisión me resultaba más entretenida. Pero con el tiempo he empezado a comprender de lo que es en realidad la lectura y a darme cuenta de qué no sé leer. 


Claro está que de pequeña algo que siempre me llamó la atención fueron las caricaturas unas que salían en vanguardia liberal, bueno que todavía salen y leo, mi favorita era la de olafo el amargado, también me gustaba leer los cuentos que los niños enviaban a este periódico eran cortos y me identificaba con ellos, podría decirse que este fue en mi niñez uno de los acercamientos más profundos que tuve con la lectura.



Por otra parte tal vez no con la lectura de letras, pero sí escuchado me acerque mucho a esta, a través de historias que una tía muy querida, a quien ya mencioné, me contaba. Sus relatos eran inspirados en pasajes de cien años de entre muchos otros. Especialmente recuerdo una noche cuando ella me contó acerca de un hombre que mandó a hacer un cuadro y que ese cuadro evitaba que él envejeciera, esa historia me resultó fascinante, tiempo después me enteré que me había hablado a cerca del Retrato de Dorian Gray.


En la secundaría no fue mucho mi acercamiento a la lectura, tal vez lo más cercano fue en algunas clases de sociales donde la profesora nos puso a leer las venas abiertas de América Latina  y a hacer una interpretación y exponer, lo mismo hizo el profesor de filosofía con temas que competían a su área y la profesora de español que nos puso a leer crimen y castigo, libro que disfruté mucho y del cual tuvimos que hacer un trabajo que me obligó a realizar inferencias sobre el texto.



Esa lectura de crimen y castigo y las otras mencionadas anteriormente, podría decirse que fueron las únicas que interfirieron en mi proceso lector en la secundaría, pues, como ya dije la televisión me atraía demasiado. Realmente un avance verdadero en mi proceso lector lo tuve fue en la universidad, cuando ingresé a estudiar español y literatura, puesto que fue justamente en esta carrera que empecé a interesarme realmente por este mundo fantástico como lo es la literatura, un mundo que nos lleva a utilizar más la imaginación que un simple programa televisivo, un mundo que nos pone a pensar.


Entonces para concluir mi proceso lector no es que haya avanzado mucho, pero al menos ya sé que no sé leer y que si quiero ser una buena profesional tengo que hacer lecturas reales y ser conciente de que leer no es simple decodificación de palabras.




TÉCNICAS VISUALES

Actividad-Pasividad





Agudeza-Difusividad





Coherencia-Variación





Neutralida-acento





Plana-Profunda





Predictibilidad-espontaneidad





Profusión-Economía





Realismo-Distorsión





Regularidad-Irregularidad





Reticencia-Exageración





Secuencialidad-Aleatoriedad



Simetría-Asimetría





Simplicidad-Complejidad





Singularidad- Yuxtaposición





Sutileza-Audacia





Transparencia-opacidad





Unidad-Fragmentación





Continuidad-episodicidad





Equilibrio-inestabilidad




lunes, 25 de abril de 2011

LOS LINEAMIENTOS Y APRENDER A LEER


El estudio del lenguaje se viene realizando desde tiempos antes de Cristo. Los filósofos más renombrados como Platón, pensadores revolucionarios como Ferdinand de Saussure e intelectuales de renombre como Noam Chomsky, entre muchos otros, han dedicado gran parte de su vida a entender y explicar el complejo mundo que envuelve esta facultad propia de los seres vivos. Son muchas las teorías tejida alrededor del lenguaje y la lengua y muchas las disciplinas que lo rodean y a pesar de lo novedosa que es la disciplina que lo estudia, la lingüística, ya se han logrado sentar bases lo suficientemente sólidas como para que la educación pueda disponer de los modelos que esta expone, logrando que el área de lengua castellana tenga unos pilares científicos bien definidos como ocurre con otras asignaturas.


Los Lineamientos Curriculares de lengua castellana pretender ser una ayuda para que los profesores puedan desarrollar plenamente su proyecto curricular y puedan de cierta forma estar al tanto de algunas de las nuevas metodologías para esta área. Estos al igual que el libro Aprender a leer de Bruno Bettelhem y Karen Zelan imparten una dura crítica hacia la forma como se ha venido enseñando español y ofrecen algunas soluciones para los problemas planteados.


La lengua castellana en Colombia, y en muchos otros países, se ha enseñado casi siempre de forma memorística y bastante catedrática, pues, el profesor trabaja con un libro de texto donde vienen determinados ejercicios para resolver o entrega algunas copias o se dedica las clases a dictar y dictar lo de cada unidad de estudio, después hace una evaluación donde generalmente el alumno debe haberse aprendido cierta cantidad de conceptos, que casi siempre el maestro pide que sean escritos tal cual él los dictó. Esta metodología olvida que a parte de la memoria son otras las facultades que se deben desarrollar, es decir que el hecho de que el adolescente o niño se aprenda un montón de ideas de memoria sin interpretarlas o comprenderlas garantiza que estas queden realmente claras y le sirvan de algo, sino que lo más probable es que las olvide con rapidez. Los lineamientos hablan a cerca del lenguaje de cómo se ha venido convirtiendo en un objeto de estudio y de los teóricos que se han encargado de hablar de este y critica, como Bettelhem, la falta de recursividad de parte de las instituciones y docente a la hora de enseñar español, hablando por ejemplo de lo importante que en los últimos años se ha descubierto que es la psicología para la lengua pues aprenderla y entender requiere de un proceso mental bastante complejo y es importante enseñarla sin desligarla con la realidad circundante.  


Otra crítica que ofrecen estos escritos es a la exageración que cometen muchas veces los profesores que por pretender que su estudiante tenga un basto conocimiento lo pone a leer un sin fin de libros logrando únicamente que él o ella se sienta saturado y busque soluciones para no tener que leerlos y a su vez pierda interés por la lectura viéndola como un tedio. Lo mejor sería que el docente escoja algunos libros y haga que sus alumnos se interesen por ellos o que al menos se los lean, ya que no van a ser tantos, y logren interpretarlos de alguna forma, pues es mejor que lo que se enseñe se endienta bien a tener un resto de información que carezca de sentido. Pero para que esta enseñanza aprendizaje sea más fácil de proporcionar los lineamientos propone al currículo como pieza clave para las instituciones y el docente, ya que así todo será más organizado por ende más práctico.


Los lineamientos y el libro Bettelhem y Zelan ofrecen observaciones muy críticas y realistas al sistema educativo. El problema es que a pesar de las diferentes soluciones que plantean en donde el contexto viene siendo en gran parte una de las más eficaces, estos textos carecen un poco de contextualización, pues, sus ejemplos resultan ser muy aislados y no reflejan la problemática real que se vive en un salón de clase. Por ejemplo, la cantidad de alumnos por profesor en Colombia es exagerada, son alrededor de cuarenta estudiantes por cada maestro. Estudiantes que lo último que les interesa es la lengua castellana y profesores desmotivados que piensan de la misma forma que hace cien años. Sería más útil que especialmente los lineamientos curriculares de lengua castellana, por estar basados en las propuestas del ministerio de educación colombiano, sentaran sus estudios no solo en teorías científicas y soluciones no muy bien contextualizadas, sino que más bien hicieran un estudio profundo de cómo se encuentra la realidad educativa y con base en eso llegara a conclusiones y teorías propias que se asemejen más a la realidad de Colombia, que sean más específicas y amplias. Para que logren cambiar la mentalidad mediocre que gobierna la educación actual.

PINOCHO, SU CARTILLA Y APRENDER A LEER


Desde siempre la cartilla ha representado una herramienta útil a la hora de enseñar a leer, de hecho se estableció como un elemento fundamental dentro del aula de clase, pues, no hay escuela en donde la maestra de español, inclusive de otras áreas, no tenga una debajo del brazo. Las generaciones actuales y las anteriores aprendieron a leer con libros de texto como Coquito o Nacho, donde enseñaban primero las vocales, luego las consonantes, después formaban sílabas como ma, luego palabras como mamá y por último frases como mi mamá me mima. Este método ha recibido innumerables críticas pero muy a pesar de eso sigue siendo el más utilizado y las cartillas que lo implementan se venden como pan caliente.


Beatriz Caballero en su texto ¿por qué vendió su cartilla Pinocho? Hace un breve recorrido histórico sobre las carrillas, pues llevan más de cien años siendo utilizadas, y da respuesta a la pregunta que lleva como título su escrito. Ahí la autora realiza juicios de valor a cerca de estos libros de texto, por medio aquellos que han sido publicados con el pasar de los años, los resultados que han generado y haciendo una analogía entre estos con el cuento de Pinocho.


Al igual que Bruno Bettelhem y Karen Zelan en su libro Aprender a leer,  Beatriz Caballero crítica rotundamente como las cartillas carecen de sentido para los estudiantes pues ellos no se identifican con ninguno de los personajes presentados es estos libros, debido a su exagerada perfección, chicos buenos que no tienen nada que ver con ellos. A diferencia del Pinocho de madera, un pequeño bastante curioso, con intensiones no muy nobles, que se deja manipular y que manipula, un personaje en el que un infante realmente se puede ver reflejado y que lleva a querer saber más de él, a continuar su lectura. Aquellos relatos tan sonsos y fuera de contexto, solo consiguen que los niños se aburran y le cojan fobia a la lectura siendo entonces uno de factores principales que generan esa total apatía lectora de la que son víctima la mayoría de las personas.


Como es bien sabido a pesar de la importancia que tienen los padres de familia con respecto a la educación de sus hijos la mayor responsabilidad se achaca al docente, talvez porque en el aula de clase es donde el niño empieza a vivir experiencias muy diferentes a las de su casa y el maestro es quien representa en ese ámbito un sinónimo de autoridad, un modelo a seguir para los estudiantes. Entonces Bettelhem, Zelan y Caballero hablan, también, de cómo el profesor debe atrapar la atención del estudiante, ya que en un proceso tan importante y básico como es el aprender a leer la actitud de quien lo esté enseñando debe ser estimulante, el infante debe sentir que está aprendiendo algo que realmente le sirve, ahí es donde el profesor debe ser astuto y sacarle el jugo a la cartilla y a los demás elementos que le permitan captar la atención de los niños, pues de ese primer contacto que él o ella tenga con la lectura dependerá que tanto gusto le puedan coger; si lo viven no con terror y con tedio, sino más bien con entretención y con utilidad lo más probable es que en el futuro sean grandes lectores.


Otro reproche que realiza Caballero es la falta de organización con la que en Colombia se han llevado los diferentes métodos de aprendizaje lector, pues a medida que  fueron llegando se implementaron sin ningún tipo de estrategia. Simplemente se utilizaba el que iba apareciendo para luego retornar al anterior o juntarlos o empezar con uno y terminar con otro, en fin un total caos que se ve reflejado en la educación actual que ha ido de fracaso en fracaso. Las cartillas se han ceñido a estos cambios de esa misma forma caótica y en este país no se ha publicado muchos libros de texto que realmente cumplan con los requisitos para aprender a leer correctamente, sino que más bien se importan los de otros países.


Entonces al igual que Pinocho a los demás niños no les dolería mucho vender su cartilla, pues ellos no se identifican para nada con los personajes sonsos  que allí se muestra, se aburren con esa lecturas sacadas del un mundito perfecto, les deprime la falta de variedad de temas y hasta los dibujos poco atractivos que allí se ven los desmotivan. Parece que las editoriales y el sistema educativo en general siguen pensando que la lectura es un proceso mecánico y se olvidan de la cantidad de nuevo modelos donde ya se ha podido concluir la necesidad psicológica que es básica para leer. Es necesario que las cartillas se modernicen y se piensen para los niños, para motivarlos, que ellos vean en esta una opción interesante y sientan el reto fascinante  que representa la buena lectura. Para así facilitar la tan ardua labor que tiene el docente, quien es muy juzgado siendo que tiene que trabajar en condiciones muy difíciles porque los estudiantes son complicados, se distraen con facilidad y tienen muchos problemas; pues este no es un país donde la vida sea sencilla y la educación casi siempre es dejada a un lado. Las cartillas deben contextualizarse no deben ser traídas de otros lados deben hacerse de forma que la sociedad, en este caso, colombiana, especialmente los niños, la acepten y puedan sentir que son fehacientes los contenidos que allí estén, y ayudar de paso a crear una identidad propia a recordar en que parte del mundo se está.  Ahí es donde textos como el Caballero y el de Bettelhem deben ampliarse para proporcionar soluciones que realmente se apliquen al contexto.




Hace algunos años...